Musicalizan

viernes, 24 de octubre de 2008

MusiCuento Nº 11

(by Fede)

En plena autopista ya la noche había caído y aun faltaba para llegar a Mar del Plata, donde pensábamos encontrarnos con las vías perdidas de trenes olvidados... yo manejaba, el cielo es un campo minado de estrellas y la luz plateada de la luna dejaba ver como los arboles se recortaban en el horizonte. Todos nos volvemos como gatos, en la oscuridad... adentro, las luces del tablero acompañaban la tranquilidad de la soledad mientras todos dormían, el motor del auto era casi un elixir para dormirme, pero disfrutaba de ese juego de resistirme a caer escuchando este tema, mientras seguimos avanzando en las rítmicas lineas de ruta.





Dios
La Portuaria

En el humo y la ciudad
en el bien y en el mal
en la noche iluminada por la luz artificial
en la radio encendida en el ruido de un motor
Catedrales del sexo, prostitutas y monjes
hoteles decaídos territorios de amor,
de amor...
Ahí también existe Dios
Ahí también existe Dios
Ahí también existe Dios

1 comentario:

La Diva de Banfield dijo...

que linda imagen la de andar en la ruta ... que calmada paz existe en la oscuridad de la noche apenas iluminada por lo que las luces del auto dejan ver... y entoences cuando miras al cielo te das cuenta que no existe la oscuridad hay millones de Leds prendidos del cielo ... y las luces perdidas de la ciudad parecen un campo sembrado d estrellas...

segui buscando aventuras como estas!